La Salud Oral


LA SALUD ORAL 
en cuidados intensivos 



La salud bucodental está en cuidados intensivos en Colombia. En estos tiempos, en que se avivan las campañas políticas procurando robustecer los votos a través de los sectores abandonados, somos casualmente los gremios quienes tempo- ralmente nos vemos bastante apetecidos. Ideal sería que esta atención fuera real, tangible, y permanente; y que se visualizara la verdadera di- mensión que merece la salud oral.  



El sector odontológico, des- de hace algunos años, viene viviendo (o sobreviviendo) múltiples aristas que ame- nazan la profesión y van en detrimento de la buena atención, cali- dad, idoneidad y autonomía; que, a su vez, se van desvaneciendo ante deter- minantes del sistema. Este, atraviesa una profunda crisis producida, no solo por errores de aplicación, sino por fac- tores externos que atentan contra la prestación de un servicio adecuado y oportuno al paciente. Desde la Fede- ración Odontológica Colombiana, he- mos venido alertando a la comunidad sobre los riesgos a los que se exponen cuando no hay claridad acerca de la di- mensión de la salud oral en su vida co- tidiana, su impacto en la salud en ge- neral y su interacción con la sociedad. 


No podemos permitir que nuestra profesión y la salud oral sean ignoradas, y exigimos políticas públicas claras, para evitar el abuso laboral, publicidad engañosa, interpretaciones subjetivas en los procesos de habilitación, ejerci- cio profesional con pocas oportunida- des para el emprendimiento nacional, falta de control hacia la incompetencia y las ofertas que con desfachatez usan algunos comerciantes para captar pa- cientes. Todo en odontología está sin control y sin doliente en el Gobierno. No obstante, ahora se presenta una ur- gencia mani esta por escasez de anes- tesia local, situación que está siendo atendida por el Ministerio de Salud y Protección Social e Invima, para la cual se creó alerta por desabastecimiento del producto vital no disponible, este evento produce un claro impacto en la atención odontológica. Hemos hecho alrededor de 80 denuncias a estamen- tos como los ministerios de Salud, Edu- cación y Trabajo, Superintendencia de Industria y Comercio, Superintenden- cia de Salud, Procuraduría, Fiscalía, De- fensoría del Pueblo, Contraloría, entes territoriales, Invima y Presidencia de la República. De algunos hemos recibido respuesta, pero difícilmente las ins- tancias toman un control responsable sobre las advertencias, evidenciando pocos resultados. 


¿Qué van a ofrecer ahora los candidatos? 


Instamos a que las diferentes banca- das tomen como caballo de batalla la salud buco dental, con todo lo que a ella se re ere. No vemos e cacia ni compromiso por parte del Estado, ra- zón por la que se solicita que los entes reguladores sean escrutados para de- terminar sus fortalezas y debilidades y así generar recursos, eliminar trámi- tes, establecer competencias, generar controles e caces, erradicar la corrup- ción y establecer veeduría ciudadana. Queremos que, dentro del sistema de salud, mejoren aspectos importan- tes en salud oral, con desarrollos eco- nómicos destinados a la buena aten- ción y a la protección del profesional de la odontología. 


Queremos enfocar, desde nuestro gremio, un desarrollo legislativo que nos permita alcanzar metas como am- pliar el papel de los profesionales de forma integral y con vasta capacidad resolutiva, fomentando acciones e ca- ces para la retención de odontólogos en áreas marginadas. Se debe fortale- cer el reconocimiento de la competen- cia clínica y asumir el liderazgo de los equipos de salud, bajo la dirección y asesoramiento del odontólogo en aten- ción primaria. También, fortalecer un modelo educativo, de acuerdo a las ne- cesidades, e involucrar a la comunidad para motivarla en su desempeño como vocera sobre la buena salud, a través de la salud bucodental.